Absorbe en seguida la mancha de café en la moqueta con un papel adaptado. Con ayuda de un paño empapado en vinagre blanco y agua fría a partes iguales, limpia la mancha sin frotar. Enjuaga con agua fría. Si la mancha persiste, reitera la operación, esta vez con vinagre blanco y alcohol de 90°, siempre a partes iguales.